El día 27 de mayo de 2015, Kepa Apraiz, gerente de Kategora, tuvo el honor de reunirse con la Embajadora de Hungría en España, Doña Enikő Győri, en su residencia de Madrid para un almuerzo empresarial. Acudieron al evento representantes de empresas punteras en España como Indra y Gestamp. En dicho almuerzo se pusieron en común las experiencias comerciales de los empresarios en el país magiar y se analizó la situación actual de crecimiento y recuperación en la que está inmerso el país.

La crisis económica que empezó en el año 2008, afecta a todos los miembros de la Unión Europea. Tras los esfuerzos realizados, la situación es esperanzadora tanto en España como en Hungría. Europa Central es actualmente el motor del Crecimiento y Hungría desde hace cinco años forma parte de este crecimiento. En contraste con el año 2008, cuando Hungría tuvo que solicitar el rescate por parte del FMI, en 2014 la economía húngara creció en un 3,6% y el déficit público se mantiene por debajo del 3% del PIB húngaro desde el año 2012. El FMI y la Comisión Europea han mejorado sus previsiones sobre la economía húngara para los próximos años, y la agencia de calificación crediticia S&P elevó la nota de la deuda húngara a la categoría BB+. La deuda pública (77,3% del PIB en 2014) tiene una tendencia descendiente y paralela con la creación de empleo, el aumento de la ocupación laboral (62,5% en 2014), y una tasa del paro de tan sólo 7,7% en 2014.

Gracias a la apertura hacia nuevos mercados, las exportaciones húngaras están creciendo (aumento del 7% en 2014), y Hungría ha ganado competitividad. Como testimonio del buen clima de negocios, las inversiones extranjeras directas aumentaron en los últimos años hasta 80 mil millones de euros en 2013. Todo esto crea una oportunidad adecuada para fomentar también las relaciones económicas hispano-húngaras. El intercambio de comercio entre los dos países creció en un 13% en 2014, acercándose a los 3,4 mil millones de euros.
Para dar impulso a los vínculos bilaterales, nuevamente ha surgido la idea de la creación de una Cámara de Comercio Hispano-Húngara. Mediante este órgano, las empresas españolas que ya están establecidas en Hungría y las que están planeando instalarse, podrían representar sus intereses con más intensidad. En Hungría existe una red de cámaras extranjeras extendida con varios países, como Alemania, Países Bajos, Estados Unidos, Italia, o Francia, entre otros.