Las esperanzas de que la recuperación del mercado inmobiliario en Reino Unido de 2010 hubiera sido sostenible se frustraron el último año cuando los precios volvieron a caer. En Noviembre de 2011, los precios cayeron un 1,5% sobre una base anualizada. Teniendo en cuenta que la inflación había sido relativamente alta, el cambio real fue de un -5,7%. Al igual que en toda Europa, los problemas económicos y financieros de la nación estaban deprimiendo el mercado inmobiliario.

En 2011, a Londres le fue mejor que al resto del país, especialmente en sus barrios más prósperos. Esto es en parte debido a la entrada de la demanda extranjera pero especialmente por la fuerza económica de la ciudad; una mayor disposición a prestar con mayor confianza en el las posibilidades del mercado; y a que los compradores aprovechan las actuales tasas de interés. En 2011, el precio de las casas era bajo en Londres pero en el norte de Inglaterra y Gales era aún un 7% más bajo, según el Registro de la Propiedad.

La reactivación de 2010 reforzó el pensamiento de que los precios de las casas siempre se recuperan rápido, por lo menos en términos nominales, y continuarían una tendencia ascendente debido a su escasez. Sin embargo, en realidad, la escasez puede llevar a aglomeraciones que en vez de aumentar precios disminuyan la calidad de las casas. Este resultado es especialmente probable en momento de tensión financiera y económica de ahora mismo.

Por otra parte, el optimismo se ha visto reforzado por la naturaleza de las predicciones del mercado. La mayoría de las predicciones desde la caída de los precios han predicho la recuperación en el plazo de entre un año y 18 meses con un rebote en los precios después de ello. A la luz de estas percepciones futuras de la dinámica del mercado, muchos propietarios en dificultades han adoptado una estrategia de “esperar y ver”, creyendo que los precios en el futuro serán mayores que los actuales. Sin embargo, las actitudes pueden cambiar y la confianza verse debilitada notablemente si progresivamente más gente espera que la actual caída vaya a durar más y que no haya un incremento apreciable durante la consiguiente recuperación.

Con anterioridad a la crisis financiera de 2007, el mercado inmobiliario creció mucho durante una década. Al final de la época de crecimiento, los precios reales eran 2,2 veces superiores a los que habían sido una década antes y a las familias se les permitían mucho mayores niveles de endeudamiento. Posteriormente con el comienzo la reducción del crédito, el Reino Unido experimentó el mayor colapso inmobiliario de los grandes mercados europeos, debido a la repentina contracción en la disponibilidad de hipotecas y el comienzo de la recesión. Los precios cayeron, las transacciones eran mucho menores, y la construcción de viviendas significantemente reducida. Sin embargo, lo peor de la crisis pasó rápido y hubo cierto grado de recuperación en los indicadores de mercado de 2009. Como resultado de esto, el país evitó la dolorosa experiencia de Irlanda o España; en parte debido a la no existencia de excedentes de suministros.

El depósito inicial para compradores por primera vez promedia un 20% y muchos tienen dificultades para ello. Sin embargo, estos precios más bajos y tasas de interés atractivas hacen que comprar en 2011 sea la fecha más asequible desde 2004.

Las previsiones son inciertas ahora mismo. Es probable que el mercado inmobiliario continúe ablandándose frente a la ralentización de la economía, las reducciones en el gasto público, el crecimiento del desempleo y la poca disponibilidad de hipotecas.  Las políticas monetarias en este débil ambiente económico indican que los intereses se van a mantener bajos por un tiempo mucho mayor del predicho anteriormente en 2011.

Lo más seguro es que el mercado inmobiliario continúe generalmente bajo en términos nominales por un tiempo, y que la inflación continue erosionando gradualmente los precios de las casas y el endeudamiento. Un cambio sostenido ascendiente sólo tendrá lugar cuando la economía en su totalidad muestre signos de crecimiento. Mientras tanto, el mercado inmobiliario se mantendrá con problemas.

Mercado inmobiliario en Reino Unido