Durante la pasada década y primeros años de este siglo, la tasa de inflación en Reino Unido fue inferior a la de la zona Euro. La llegada de la crisis,  la depreciación del tipo de cambio de la libra esterlina y las medidas de estímulo monetario a la economía, han tenido como consecuencia un repunte de la inflación que ha superado sistemáticamente el objetivo de inflación del 2% establecido por el Banco de Inglaterra y la inflación media de la zona euro, su principal mercado.

La tasa de inflación en comparación con el IPC creció desde un 3.19% en 2006, hasta un 4,39 en 2007. Sin embargo, en 2008, siguiendo la tendencia mundial, decreció un 3,72%. La tendencia a la baja continúo en 2009, llegando la inflación a 2,1%. Esta caída fue debido al declive del precio del petróleo y los precios inmobiliarios. Por otro lado, comidas, bebidas, y los costes de transporte también contribuyeron a la caída. Sin embargo, la inflación alcanzó un 3,2% en 2010 debido a la nueva escalada de los precios del petróleo.

Inflación en Reino Unido

En Reino Unido, tras la progresiva liberalización de monopolios y privatización de las empresas públicas de servicios (gas, electricidad y agua) desarrollada en la década de los 90 del pasado siglo,  existe libertad de mercado garantizada por su sometimiento a regulaciones cuya finalidad es la defensa de la competencia. En este sentido Reino Unido ha sido uno de los primeros EEMM de la Unión Europea en iniciar la liberalización de su mercado nacional.

Existen dos organismos  reguladores que protegen  y defienden la  competencia efectiva en los mercados en el ámbito nacional; además de velar por la aplicación coherente de la Ley de Defensa de la Competencia.

1. “The Competition Commission” que sustituyó a la antigua “The Monopolies and Mergers Commission (MMC)” en abril de 1999.

2. “The Office of Fair Trading”, responsable de los asuntos en materia de consumo y competencia. Fue creada por reglamento estatutario en 1973.

Finalmente es importante recalcar que, como en todo mercado altamente competitivo, el precio es una característica muy importante para el ciudadano británico, pero sin olvidar que los plazos de entrega, el servicio post venta, o la capacidad de suministro son factores que pueden determinar la decisión de compra dependiendo del producto que se quiera exportar.

Inflación en Reino Unido