Faltan 4 días para que arranque la Eurocopa, un torneo en el que España puede alzarse de nuevo con el título, y que se hará realidad gracias, en parte, a las empresas españolas que han hecho las infraestructuras necesarias para que dé comienzo lo que será el acontecimiento futbolístico del año.

Como el once titular que saltará al campo para defender sus colores, las compañías españolas han hecho los deberes. Han sabido aprovechar la debilidad de la economía española para dar un paso de gigante en su proceso de internacionalización convirtiéndose en los máximos goleadores de esta Eurocopa.

Las victorias de la Roja no se conseguirán sólo con los goles de Torres, los pases de Xavi o las paradas de Casillas. La visibilidad de España llegará a todos los telespectadores gracias también a los cuatro estadios de fútbol que FCC ha levantado en Polonia con una inversión total de 500 millones de euros.

El primer encuentro se disputará en el Estadio Nacional de Varsovia, que, revestido con los colores de la bandera polaca, se estrenará para la ocasión con una capacidad para 55.000 espectadores.

El grupo presidido por Baldomero Falcones ha construido también el PGE Arena Gdansk, con capacidad para 44.000 espectadores, y que destaca por su color anaranjado en un claro homenaje al Mar Báltico, el mayor depósito de ámbar del mundo.

Testigo de los partidos de los rivales se alza el Estadio de Poznan, inspirado en el Allianz Arena de Múnich, que, construido también por FCC, acogió la última final de la Champions League. La compañía ha hecho además el MKS Stadium Cracovia, pensado para ser un estadio de refuerzo.

Con la misma habilidad que Del Bosque, Ferrovial, a través de su filial polaca Budimex, ha hecho de Polonia uno de sus mercados estratégicos, donde ha acometido proyectos por más de 1.000 millones de euros con motivo de la Eurocopa.

La compañía ha realizado trabajos de mejora en el aeropuerto de Gdansk por 40 millones de euros, construyendo la Terminal 2 -que incrementará la capacidad del aeropuerto en un 100 % hasta los 5 millones de pasajeros al año- y ampliando las pistas.

Además, ha modernizado las estaciones de tren de Breslavia y Przemysl, estratégicas para el evento, y ha construido varios tramos de las autopistas A1, A2 y A4, que una vez completadas articularán el tráfico del país.

Para solventar el déficit de infraestructuras de Polonia, que con una población de más de 38 millones de habitantes se ha convertido en el mayor receptor de fondos comunitarios, el Estado polaco ha abierto en los últimos años numerosos concursos públicos en el ámbito de la obra pública.

Polonia es un área objetivo también para OHL, donde está construyendo una autovía que conecta con el estadio de Gdansk y donde espera retomar la compra de las constructoras locales Hydrobudowa Polska y Aprivia que, entre otros proyectos, han participado en la construcción de diversos estadios y cuentan con varias autopistas en cartera.

ACS, por su parte, entró en 2006 en Polonia, donde se adjudicó en abril su primera obra ferroviaria en el país por 127 millones.

Un mercado en el que también están presentes Santander, Bankia, La Caixa, Sando, Acerinox, Comsa Ente o Iberdrola, patrocinador principal de la selección desde 2009, que tiene en Polonia cinco parques eólicos en operación, uno de ellos entre los más importantes del país.

Gamesa apareció como otro de los delanteros del sector, al igual que Acciona, que saltó al terreno de juego polaco en 1999, donde ha inaugurado hace poco su primer parque eólico y en el que estudió la posibilidad de construir el estadio de Wroclaw por 170 millones de euros.

Pero en Polonia también está presente la marca España gracias a Mango e Inditex (ésta última, también en Ucrania) y a los servicios jurídicos que ofrecen en Varsovia bufetes como Uría Menéndez y Garrigues.

Al igual que la selección de fútbol, que puede hacerse con su tercer gran título internacional consecutivo, las empresas españolas representan la fortaleza de nuestro país fuera de nuestras fronteras.

(Cora Serrano, EFE, Madrid, 03/06/2012)