Los apartamentos con servicios ganan fuerza como una solución que ofrece las facilidades de alojamiento de los hoteles y la autenticidad de la vivienda vacacional.

Existe un nuevo perfil de usuarios que, en lugar de buscar la tradicional habitación de hotel, prefieren algo que les conecte y les permita ‘vivir’ la ciudad en un alojamiento más parecido a un hogar.

Europa vive un momento sin precedentes en cuanto al aumento de la movilidad, con incrementos de visitantes 6,3% y 6,8%, en 2016 y 2017, respectivamente. En el caso de España este incremento se está traduciendo una en sucesión de récords históricos en llegada de viajeros -con 83 millones (+8,9%) en 2017- que está generando un desarrollo del sector sin precedentes. La reducción del 40% en el precio de los vuelos desde 2005 viene contribuyendo a este fenómeno.

La UNWTO (United Nations World Tourism Organisation) augura que la tendencia se mantendrá durante la próxima década. Esta institución prevé un aumento de turistas internacionales de un 3,3% cada año hasta 2030 y que la población urbana se incremente en un 61%.

Hay que tener en cuenta que buena parte de este incremento de movilidad lo generan las empresas. La mejora de la economía hace que la movilidad corporativa tire con fuerza del sector y, de hecho, el 87% de los mobility managers en Europa estiman que la movilidad aumentará de forma sostenida en los próximos ejercicios.

Este progreso viene acompañado por un nuevo perfil de usuarios que, en lugar de buscar la tradicional habitación de hotel, prefieren algo que les conecte y les permita ‘vivir’ la ciudad en un alojamiento más parecido a un hogar. La respuesta a esta tendencia por parte de la oferta son las nuevas fórmulas alojativas como el apartamento turístico, la vivienda vacacional o el apartamento con servicios.

En estas circunstancias, los apartamentos con servicios ganan fuerza como una solución que ofrece las facilidades de alojamiento de los hoteles (limpieza, recepción, zonas comunes, etc…) y la autenticidad de la vivienda vacacional, buscando diseños muy cuidados y zonas comunes pensadas para relacionarse con gente que visite la ciudad en similares circunstancias. Es decir, edificios con todas las comodidades, en los que ‘vivir’ e integrarse en la ciudad por cortos periodos de tiempo.

Además de esta ventaja, más relacionada con la personalidad del visitante, existen otras ventajas prácticas como son la posibilidad de alojarse en familia en una sola unidad, poder prescindir de comer y cenar fuera, o la calidad de vida que aporta poder disfrutar de la amplitud y calidez de un salón.

También destaca que el 83% de los mobility managers apuestan por este tipo de alojamiento ya que mejora la flexibilidad y la satisfacción del trabajador, lo que redunda en su mejor rendimiento. Esto se debe a que, cada vez con mayor frecuencia, los apartamentos con servicios más actuales incorporan mejoras y facilidades que los convierten en un mejor lugar de trabajo, con alta conectividad y “desks” amplios y bien diseñados.

El progresivo trasvase de usuarios de los hoteles tradicionales a los apartamentos tecnológicos con servicios es ya una realidad, por lo que los inversores tienen la oportunidad de tomar posiciones para aprovechar este nuevo flujo de demanda.

Hace más de 10 años, Kategora ya anticipó esta tendencia y desde entonces opera edificios en este formato en las principales capitales europeas, con diseño e identidad propia y la aplicación de los últimos avances tecnológicos.

Kategora promueve operaciones de adquisición y rehabilitación de edificios prime de apartamentos con servicios ofreciendo producto terminado a sus inversores en forma de unidades alojativas que pueden adquirir en plena propiedad y ser explotados en un conjunto residencial con el fin de diversificar riesgos y maximizar la rentabilidad.