Imagen de las obras del nuevo rascacielo de Shangai. | Efe

Las obras de la Torre de Shanghai, que cuando esté terminada, en 2015, será el rascacielos más alto de China y el segundo mayor del mundo, con 121 pisos y 632 metros de altura, han superado ya los 303,5 metros construidos en los últimos días, informa el diario oficial Shanghai Daily.

Por ahora van construidos 65 pisos, de manera que las obras de la torre impresionan ya a los turistas en la silueta del emblemático bosque de rascacielos de la zona financiera de Lujiazui, uno de los paisajes urbanos más futuristas e impresionantes del mundo, que se ha convertido en símbolo habitual de la China del siglo XXI.

Sólo la torre Bury Jalifa, en Dubai (Emiratos Árabes Unidos), de 824 metros y 124 pisos, apenas tres plantas más que el futuro rascacielos chino, superará en altura como edificio a la Torre de Shanghai, aunque también lo hará otra estructura humana, la torre Tokyo Sky Tree, inaugurada el día 22 en Japón, con 634 metros.

Por el momento, las obras de la torre empiezan a cobrar cada vez más protagonismo mientras crecen junto al Centro Financiero Mundial de Shanghai (SWFC), el tercer rascacielos más alto del mundo y actualmente el mayor de China, desde su apertura, en 2008, con 492 metros de altura y 101 pisos.

Justo a su lado, como la primera del futuro trío de torres espectaculares, se alza desde 1999 la torre Jin Mao (420 metros y 88 pisos), y a escasos cientos de metros de allí, la torre de televisión Perla de Oriente (462 metros), con sus reconocibles esferas cubiertas de paneles de cristal de color rosado.

Según un portavoz del Grupo de Construcción de Shanghai, encargado de las obras, se espera que la silueta de la futura Torre de Shanghai llegue ya a los 86 pisos, con unos 403 metros de altura, cuando termine 2012.

La construcción del edificio, que contará con una superficie útil de 381.600 metros cuadrados, comenzó en 2008.

La torre contará con un observatorio turístico en el piso 100 (como ya lo tienen el SWFC en el 101 y la Jin Mao en el 88), y aunque aún tendrá otros 20 pisos por encima, será el más alto del mundo abierto al público, a 474 metros de altura.

Con su construcción se completará el ambicioso plan del gobierno de Shanghai, anunciado en 1993, de levantar tres grandes rascacielos emblemáticos en un terreno de 20.300 metros cuadrados que antes se utilizaba como campo de golf.

Fuente: EFE