La constitución de sociedades en Hungría es una excelente opción para realizar negocios en el marco de la Unión Europea, con unos costes asequibles y sin el estigma offshore.

Hungría es un país situado en el corazón de Europa, limitando con Austria, Eslovaquia, Rumanía, Ucrania, Croacia, Serbia y Eslovenia. Debido a su situación geográfica el país fue testigo de una agitada historia. Formó parte del poderoso imperio austro-húngaro y posteriormente, tras la segunda guerra mundial, fue ocupada por las tropas soviéticas, las cuales no abandonaron el país hasta 1990, cuando cayó el régimen comunista. Hungría inició entonces una serie de reformas, siendo uno de los países del antiguo bloque comunista que más rápida y exitosamente se adaptó a la economía de mercado. En 2004 se convirtió en miembro de la Unión Europea y está previsto que el país adopte el Euro en 2014.

Hungría no es un centro financiero offshore. No obstante, desde su conversión a la economía de mercado ha sido una prioridad para su Gobierno atraer la inversión extranjera. Esto propició que alrededor del año 1994 se instaurara un régimen fiscal preferencial para compañías que no operaban en el mercado local, algo muy similar a las sociedades offshore. Este régimen fue abolido en 2006 debido a la presión de la UE, pudiendo seguir beneficiándose del mismo solamente las empresas constituidas con anterioridad a dicha fecha. A pesar de ello, Hungría sigue teniendo una fiscalidad muy atractiva con un impuesto de sociedades muy inferior al resto de los socios de la Unión Europea y unos costes laborales muy bajos, lo que la convierte en un lugar propicio para el desarrollo de todo tipo de negocios.

Lo más destacado: impuestos reducidos, bajos costes operativos con todas las ventajas de operar dentro de la Unión Europea.

Hungría es una opción excelente para operar dentro de la Unión Europea, pero con unos costes laborales y administrativos muy razonables. El impuesto de sociedades está entre los más bajos de la UE, pagándose solamente un 12% sobre el beneficio si este se genera dentro de Hungría, reduciéndose hasta el 10% para operaciones internacionales, hasta una base imponible de 500 millones de forints (aproximadamente 1,7 millones de Euros). Los dividendos están también exentos de retención en origen cuando el accionista sea una empresa no residente, incluso cuando no exista un convenio sobre doble imposición con el país que los recibe. Esto abre interesantes posibilidades para la utilización de las sociedades húngaras en estructuras de planificación fiscal más amplia. La condición de socio de la Unión Europea, así como su amplia red de convenios de doble imposición, en especial con países del Este, convierten a Hungría en el lugar ideal para el establecimiento de empresas comerciales y  sociedades holding.

Hungría no solo no figura en ninguna lista de paraísos fiscales, sino que es además un respetado miembro de la OCDE. Es por ello una alternativa muy interesante a Chipre y Malta, que sí son considerados todavía como jurisdicciones offshore por determinados países.

Tipos de Sociedades Húngaras

KORLÁTOLT FELELOSSÉGU TÁRSASÁG (KFT).

Se trata de una sociedad de responsabilidad limitada de pequeño tamaño, muy similar a la GMBH de Alemania. No puede ofrecer sus participaciones al público y es formada por miembros en vez de accionistas, pudiendo ser unipersonal si se desea. La Kft es la forma de constitución más popular y también generalmente la más recomendada, debido a que los requisitos de capital son mínimos y su administración es más sencilla y económica.

RÉSZVÉNYTÁRSASÁG (RT)

Es una sociedad anónima formada por accionistas, que puede ser privada, es decir, que no ofrece sus acciones públicamente (siendo entonces una “Zártkörûen Mûködõ Részvénytársaság o Zrt) o pública, denominándose entonces “Nyilvánosan Működő Részvénytársaság” (Nyrt). La RT precisa un capital social de 5 millones de HUF (aprox. 18.000 €), de los cuales 1.000.000 HUF deben ser ingresados en una cuenta bancaria en el momento de la constitución y el resto en el plazo máximo de un año. Es el tipo de sociedad recomendada para grandes corporaciones, con muchos accionistas, o que tengan previsto cotizar en bolsa.

Convenios de doble imposición y tratados fiscales.

Existen tratados con Albania, Alemania, Australia, Austria, Azerbayán, Bélgica, Bielorrusia, Brasil, Bulgaria, Canadá, República Checa, China, Chipre, Corea del Sur, Croacia, Dinamarca, Egipto, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estados Unidos, Estonia, Filipinas, Finlandia, Francia, Grecia, Islandia, India, Indonesia, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Kazakhstan, Kuwait, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Macedonia, Malasia, Malta, Marruecos, Moldavia, Mongolia, Noruega, Países Bajos, Pakistán, Polonia, Portugal, Reino Unido, Rumanía, Rusia, Serbia, Singapur, Sudáfrica, Suecia, Suiza, Thailandia, Túnez, Turquía, Ucrania Uruguay, Uzbekistán y Vietnam.

Hungría participa además en diferentes acuerdos fiscales de la UE, tales como la “Directiva Europea sobre la Fiscalidad del Ahorro” y la “Directiva relativa a Sociedades Matrices y sus Filiales.

Fuente: The Global Village Advisory Group, Ltd. (http://www.sociedadesextranjeras.net/empresas-en-hungria.html)